LOS REYES DEL FUTBOL EN JFC
A pesar de que la calidad futbolística de Jovellanos nunca fue de las mejores, las esperanzas del equipo siempre giraron en torno de un jugador encargado de la manija. Un “Ronaldinho”, "Maradona" o “Messi” si se quiere llamar.
En octubre de 1993, la responsabilidad recayó en Guillermo “Pipo” F.. Su reinado abarcó desde el 93 hasta el 96. Mediante su figura regordeta, Guille hasta tenía un parecido físico al Diego, con goles y pases magistrales. Amigo de Emiliano y del Sapo desde antaño -se conocieron en el jardín en 1982- la luz de Guille se fue apagando lentamente, casi en concordancia con el verdadero Maradona en 1997.
Para esa época tenía un heredero natural: Lucas M. Zurdo hasta la médula, Lucas no era de hacer jugar al equipo en su conjunto, pero sus bombazos eran letales. Entre 1995 y 1998 fueron sus años de apogeo. El no querer participar en Sin Conflicto en el 98, sus continuadas negaciones a jugar cuando era convocado, y su decisión personal de frecuentar otras amistades de diferentes gustos al de Jovellanos, lo alejaron para siempre.
Pero en los tiempo de Lucas, ya asomaba un benjamín, un muchachito aún más chico de edad que el resto. Mato Vidal, apadrinado por su hermano mayor, por Sapo, Diego y Guille que lo conocían de bebé, se fue ganando a fuerza de pulmón la "diez". Su máximo apogeo se dio en el torneo del 2002.
Zurdo, de toques rápidos, lindos goles, con estilo, se podría decir que Mato es el rey del futbol del Jovellanos actual. De todos modos, las aguas están divididas. Un sector señala a Eduardito como la máxima figura.
Otros que podrían haber sido, fueron Gonzalo “Gonchi” G., entre la época de Pipo y Lucas, y Leandro R., entre Lucas y Mariano Vidal. Si bien tenían una calidad indiscutida, sobre todo Leandro, siempre les peso la responsabilidad, y no pudieron afirmarse. Aunque este ultimo caso, mas que nada fue por tener otros amigos y otros equipos en los cuales poder jugar. Es casi obvio que si un jugador es el mejor, y lo pretende Temperley, va a jugar, pero si en el medio aparece el Milan o el Barcelona...Temperley debe buscar otro...y eso es, palabras mas palabras menos, lo que paso con Leandro.
Hoy, sin dudas que todas las responsabilidades caen en Mato como armador natural.
En octubre de 1993, la responsabilidad recayó en Guillermo “Pipo” F.. Su reinado abarcó desde el 93 hasta el 96. Mediante su figura regordeta, Guille hasta tenía un parecido físico al Diego, con goles y pases magistrales. Amigo de Emiliano y del Sapo desde antaño -se conocieron en el jardín en 1982- la luz de Guille se fue apagando lentamente, casi en concordancia con el verdadero Maradona en 1997.
Para esa época tenía un heredero natural: Lucas M. Zurdo hasta la médula, Lucas no era de hacer jugar al equipo en su conjunto, pero sus bombazos eran letales. Entre 1995 y 1998 fueron sus años de apogeo. El no querer participar en Sin Conflicto en el 98, sus continuadas negaciones a jugar cuando era convocado, y su decisión personal de frecuentar otras amistades de diferentes gustos al de Jovellanos, lo alejaron para siempre.
Pero en los tiempo de Lucas, ya asomaba un benjamín, un muchachito aún más chico de edad que el resto. Mato Vidal, apadrinado por su hermano mayor, por Sapo, Diego y Guille que lo conocían de bebé, se fue ganando a fuerza de pulmón la "diez". Su máximo apogeo se dio en el torneo del 2002.
Zurdo, de toques rápidos, lindos goles, con estilo, se podría decir que Mato es el rey del futbol del Jovellanos actual. De todos modos, las aguas están divididas. Un sector señala a Eduardito como la máxima figura.
Otros que podrían haber sido, fueron Gonzalo “Gonchi” G., entre la época de Pipo y Lucas, y Leandro R., entre Lucas y Mariano Vidal. Si bien tenían una calidad indiscutida, sobre todo Leandro, siempre les peso la responsabilidad, y no pudieron afirmarse. Aunque este ultimo caso, mas que nada fue por tener otros amigos y otros equipos en los cuales poder jugar. Es casi obvio que si un jugador es el mejor, y lo pretende Temperley, va a jugar, pero si en el medio aparece el Milan o el Barcelona...Temperley debe buscar otro...y eso es, palabras mas palabras menos, lo que paso con Leandro.
Hoy, sin dudas que todas las responsabilidades caen en Mato como armador natural.




